Un lugar para ningún objeto:
Las Esculturas subterráneas de J. E. Eielson

Rodrigo Vera Cubas

13 x 21 cm
312 páginas
2017
El libro de Rodrigo Vera propone una aproximación a la obra de Eielson desde un ángulo poco explorado en la crítica de arte y/o literatura local. El autor mapea los espacios intersticiales entre disciplinas a través del análisis del que es quizá uno de los proyectos más enigmático de toda su trayectoria: las Esculturas subterráneas o Esculturas para leer. Este proyecto alude a una serie de piezas de imposible realización programadas para ser enterradas en distintas ciudades del mundo que el artista visitó entre 1966 y 1969. Eran parte de la serie una Escultura horripilante, dispuesta a ser enterrada 17 metros debajo del ala sub-oriental de la plaza de armas de Lima, una escultura propuesta a la NASA para ser colocada en la Luna y algunas otras abandonadas en el subsuelo de Paris, Nueva York, Eningen y Roma. Incidiendo en la cualidad radicalmente utópica de tales proyectos, Vera se interroga por el soporte-lugar en el que la utopía inscribe su traza material, lo que posibilita finalmente su circulación social en un espacio inestable entre el archivo y el museo. La respuesta apunta reexaminar el valor que adquiere el papel en el arte de Eielson: “El papel es esa materialidad que sostiene la proyección de una acción solo posible de ser articulada en el espacio del texto, lo que ocurre como efecto de haberse topado con el límite de su realización en el espacio social.”

Desde esa clave, el libro relee un conjunto de poemas que ponen en escena los valores plásticos, escultóricos o performáticos del papel, discute la obra subterránea de su llamada poesía no escrita (instalaciones, eventos, performances) y revisa la compleja genealogía del arte conceptual, atendiendo a los matices de su vertiente europea, norteamericana y latinoamericana y a los modos en los que estos remiten a preocupaciones con la tecnología y la memoria de la época.